Colchonero

Lo que no sabía sobre colchones (y una vendedora experta me corrigió)

Hay información que cualquier vendedor te da si la pedís. El problema es que casi nadie llega con las preguntas correctas.

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Hace dos años dormí en el Hilton de Ciudad de México. Fui a trabajar, no de vacaciones, a las oficinas de Polanco, fui con una netbook del programa Conectar Igualdad era mi computadora de trabajo en ese momento. La cama del hotel me dejó pensando varios días después de volver. Ese nivel de descanso no lo había experimentado antes.

Laptop en el salón del Hilton Ciudad de México
Trabajando desde un entrepiso del Hilton CDMX - Foto: @sabatie
Habitación del Hilton Ciudad de México - pequeña, con parte de la cama visible
La habitación era chica. La cama era otra cosa - Foto: @sabatie

Tiempo después, un amigo mío, Dino, geólogo de profesión y una de esas personas que no escatima en nada que haga a la calidad de vida, se compró un colchón y almohadas de línea premium. El verano pasado consiguió trabajo en Salta y me dejó las llaves de su casa. Me quedé una semana para cuidar y aprovechar la pileta, y ahí entendí lo que había sentido en el Hilton.

Hay colchones que te invitan a dormir. Que cuando te acostás sentís que todo está en el lugar correcto. El de esa casa era así.

Desde ese momento empecé a mirar los colchones de otra manera. Estoy pensando seriamente en cambiar el de una plaza de mi hijo y de paso el de mi cama, aunque todavía no llegó el momento económico. Pero me puse a informarme y lo primero que hice fue preguntarle donde compraste ese colchón!

Resulta que hace más de veinte años que no hablaba con Eli, una conocida que trabaja en una de las colchonerías de mayor nivel del país. Ex compañera de facultad de Dino, le escribí con un poco de vergüenza porque no quería hacerle perder el tiempo con preguntas de alguien que no está listo para comprar. Le expliqué que estaba armando artículos sobre descanso y que me gustaría hacerle algunas preguntas. Respondió con la mejor onda del mundo.

El día que fui a ver los materiales físicamente no estaba, me atendió otra persona del local. Vine a sacar fotos de resortes y me fui con el doble de información de la que esperaba. La preparación y capacitación en este tipo de colchonerías es notable, y me quedó resonando algo que todavía estoy investigando: los niveles de densidad en las espumas. De eso voy a hablar en otro artículo.

La diferencia real entre espuma y resortes

Lo primero que me corrigió Eli es que en resortes no hay una sola opción. Entre los resortes hay dos grandes grupos. Los resortes enfundados individualmente, los más modernos, que vienen en versión soft e intermedio: no transfieren el movimiento a la persona de al lado y se amoldan a la curvatura de la espalda. Y los resortes bicónicos, el clásico de toda la vida, que actúan como un intermedio firme.

En espuma, la diferencia no es firmeza sino densidad, medida en kg/m³. Alta densidad soporta hasta 100 o 110 kg por persona, densidad media hasta 70 u 80 kg. Eso determina cuánto dura el colchón, no qué tan duro se siente. Yo esto no lo sabía.

Resortes enfundados individualmente (pocket) en colchonería
Resortes enfundados individualmente - Foto: @sabatie

La base importa tanto como el colchón

Fue lo más directo de toda la conversación: madera sin ningún hundimiento, ya sea cama o sommier con listones firmes. Poner un colchón bueno sobre una base floja es tirar la inversión.

El dato de durabilidad que nadie te dice antes de comprar

Este fue el que más me sorprendió. La durabilidad no depende solo del colchón, depende de cuánto pesás en relación a lo que soporta.

Si pesás 90 kg y comprás un colchón que soporta 100 kg, estás en el límite. Durabilidad máxima: tres o cuatro años. Un colchón bien elegido debería durar entre ocho y diez años.

Nunca había pensado en esto. Apuesto a que la mayoría tampoco.

El error más común

Que elegimos por precio antes que por comodidad o calidad, y eso se paga caro cuando el colchón dura la mitad de lo que debería.

Cómo saber si un colchón es de calidad

Me enumeró varios factores: el tipo de resorte, la tela, si es algodón o matelaseado. Pero la forma más honesta de verificarlo, me dijo, es probarlo acostado como corresponde, en la posición en que dormís, no sentado en el borde. Y corroborar lo que te dice el vendedor con lo que sentís.

Qué es el memory foam

Es una espuma de alta memoria, que facilita la circulación de aire y regula la temperatura corporal. Ayuda a proporcionar alivio de presión y promueve la libertad de movimiento.

La pregunta que más le hacen

"¿Cuál me recomendás?" Esa es la más común. Y la respuesta siempre empieza por achicar el rango: ¿te gusta firme, intermedio o blando? Nunca mostrar más de dos opciones porque la gente se va confundida y sin comprar nada.

Lo que nunca preguntamos pero deberíamos

Llegamos sin una idea concreta de lo que queremos. No sabemos si preferimos firme o blando. Ni siquiera sabemos la medida que necesitamos. Si leíste mi primer artículo, pensé que le estaba haciendo una pregunta tonta a un vendedor al azar, y terminó siendo una pregunta muy válida: los catres pueden ser más chicos cuando son de una plaza, dependiendo de quién lo fabricó.

Antes de ir a una colchonería, respondete estas tres preguntas:

1. ¿Qué firmeza preferís? (firme, intermedio o blando)
2. ¿Qué medida necesitás? (medí el interior del catre)
3. ¿Cuánto pesás?

Con eso solo ya le das al vendedor lo que necesita para mostrarte exactamente lo que te sirve. Este es el consejo más valioso de toda la conversación y no lo dice nadie en ningún lado.

Qué almohada según cómo dormís

Le mandé también algunas dudas sobre almohadas y me respondió con la misma precisión. Si dormís boca arriba, altura intermedia, ni baja ni alta, para mantener la columna en posición horizontal. Si dormís de costado, depende de la distancia entre el hombro y el cuello. Los hombres en general necesitan una almohada más alta por esa razón anatómica.

Cada cuánto cambiar la almohada

Las de vellón cada año, y no se lavan. Las viscoelásticas duran hasta cinco años, tampoco se lavan.

Cuando fui al local a sacar fotos vi una almohada que no esperaba. Era de gel viscoelástico con una estructura de panal, algo que no había visto antes. La foto que está más abajo es esa. A diferencia de las viscoelásticas estándar que tienden a retener calor, el gel reduce la temperatura y mejora la ventilación mientras dormís.

Hace unos dos o tres años compré unas almohadas de precio más ajustado. Me las vendieron como almohadas inteligentes, yo las llamaba brutas, me partían el cuello de lo duras.Tardaron casi un año en ablandarse, entre dolores de cabeza y terminar durmiéndome yo arriba hasta que mi propio peso, con el tiempo, las fue cediendo. Cuando vi esa almohada en el local entendí por qué existe la diferencia de precio.

Almohada premium en colchonería Simmons
Almohada de gel viscoelástico, la estructura de panel de abeja disipa el calor mientras dormís. Foto: @sabatie

Para terminar

Quedé con ganas de saber más, especialmente sobre los niveles de densidad en espumas que surgieron en la segunda visita. Ya lo voy a investigar y publicar pronto, así como un poco más sobre almohadas.

Publicado: junio 2026 · Texto: @sabatie

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